5 consejos para mantenerte en forma durante el Ramadán
24 abril, 2018
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Introducción

Como siempre suelo decir, la psicología, aunque no sea condición suficiente, es siempre condición necesaria para conseguir nuestros objetivos deportivos.

El caso de la Calistenia no podía ser de otra manera. Los que hayáis competido alguna vez, independientemente de si ha sido en la modalidad de free o en fuerza, sabréis que simplemente plantear un objetivo de competición  ya va a suponer cambios a la hora de plantear los entrenamientos, cambios a la hora de afrontar la preparación e incluso cambios a la hora de afrontar un ejercicio.

La mayoría estaréis conmigo, aunque hagas exactamente lo mismo que en los entrenamientos, la competición siempre resulta más dura.

Incluso a pesar de que no todos gestionamos del mismo modo la ansiedad competitiva, la realidad es que el número de personas que logra mantener una concentración óptima al competir es muy  reducido por culpa del distrés. 1

Sin embargo, al igual que ocurre con la condición física, llegar en un buen punto y con el trabajo hecho a nivel psicológico puede ser una de las claves a la hora de afrontar una competición de calistenia.

Para ello, os proponemos el siguiente programa psicológico, recogido del estudio de Castellanos para deportes de fuerza y adaptado a las peculiaridades del Street workout.

 

Objetivos del programa

 

Quizá el punto más importante de este programa es entender qué el deportista deberá centrarse exclusivamente en aquellos factores que dependan exclusivamente de él mismo y no de factores externos que escapan a su control (como  falta de recursos, un entorno deficiente o malas sensaciones).

Dichos factores externos serán estratégicamente ignorados por suponer un proceso de cambio que desbordaría el contexto temporal de una competición.

Es importante que en la competición aprendamos a relacionar nuestro concepto de éxito con nuestro esfuerzo y no con nuestras sensaciones. De este modo, un día con malas sensaciones pero en el cual ponemos todo nuestro empeño por dar la mejor versión que podamos dar en dichas condiciones sería un éxito rotundo, cuando un día de muy buenas sensaciones a nivel de fuerza o Flow en el que no conseguimos concentrarnos o no ejecutamos nuestro programa mental deberíamos interpretarlo como un resultado mediocre.

La prioridad no debe ser suprimir problemas, sino orientar y optimizar los recursos.  A modo de ejemplo, si un deportista está a punto de afrontar una competición y se encuentra con una barra que no le permite tener el mejor agarre posible tiene dos opciones, excusarse en las condiciones para no dar su máximo dentro del contexto en el que se encuentra o entender que su rendimiento se verá influido por dicho contexto, pero no su capacidad de focalizarse y dar su mejor versión.

Evidentemente un entorno muy deficiente o unas sensaciones muy negativas (ya sea por no haber descansado lo suficiente, por haber viajado, estar estresado…) aumentarán el nivel de ansiedad en cualquier deportista, pero lo óptimo en este tipo de situaciones no es centrarse en reducir el distrés sino promover el eustrés, es decir la activación positiva que facilite afrontar con nuestra mejor versión la competición (lo cual deberíamos interpretar siempre como un éxito rotundo).

En Calistenia la intervención psicológica de cara a la competición debe orientarse a los siguientes puntos:

  • Fomentar una Respuesta Efectiva Mínima: entender que las emociones dependen de la interpretación que hagamos de la competición y no de la competición en si.
  • Inducir un estado emocional de Animación Combativa2. Facilitar una mayor activación, intensidad, alta percepción de autoeficacia, estado de flow…
  • Hacer del evento una Experiencia Desarrolladora. De la competición siempre se debe aprender 3.
  • Evitar creencias poco adaptativas (como pensamiento catastrófico).
  • Dirigir el afrontamiento hacia la acción directa (centrarnos en la tarea en sí y no en las consecuencias de la misma o nuestros rivales).

Programa

El programa que os proponemos recoge diversas estrategias de trabajo con la intención de ajustarse a la rápida secuencia de las competiciones en calistenia, así como la diversidad de movimientos y sujetos. Consta de dos aspectos:

Incorporación de elementos psicológicos en el calentamiento

  • Respiración diafragmática (colocando la mano en el abdomen mientras se focaliza en el ejercicio) en los primeros movimientos.
  • Empleo de respiración y maniobras activantes (como palmadas firmes o recibir retroalimentación positiva compañeros) cuando comienzan los movimientos más cercanos a la competición.
  • Cuando llega el momento de realizar movimientos iguales a los realizados en competición o pesos similares, deberá darse un ensayo continuo e intenso del ritual competitivo personal (con la intención de “enfocarse”).

 

 

Planteamiento de una estrategia de desempeño mental

Consta de una serie de ideas y consignas que deben “inundar” al deportista (en el estudio que inspira el artículo son reforzadas por el psicólogo deportivo, pero son perfectamente auto aplicables).

 

Ideas

  • Esta tensión es necesaria, pero YO la puedo convertir en energía.
  • Todos están tensos, pero yo tengo una
  • Siento que YO tengo el control de la situación.
  • Me gusta el desafío y puedo

Consignas

  • Explotar al máximo cada intento, no existe el antes ni el después, dar todo en este momento, sin reservas.
  • Borrar de la mente el resultado anterior y los siguientes posibles resultados (sea positivo o negativo), solo existe el intento que se va a ejecutar (concentrarse “momento a momento”).
  • Durante la competición solo en mente el mejor desempeño de la trayectoria deportiva, le ejecución en la que se ha tenido más éxito.
  • Emplear al máximo de intensidad el ritual de competición.
  • Trasmitir la imagen de un luchador seguro mientras te acercas a la plataforma (actuar como sí). Pisadas firmes, frente en alto, quietud interior…

Conclusión y resultados

Como podéis observar en la siguiente tabla, cuando se compararon los porcentajes de efectividad (intentos válidos) entre los dos grupos del experimento, se concluyó con amplio margen que el grupo experimental (aquellos que llevaron a cabo el programa psicológico) fue significativamente más efectivo que el control (levantadores sin intervención psicológica).

La media aritmética de fallos por grupo reveló que por cada fallo cometido en el grupo experimental se producían cuatro fallos en el grupo control.

Como podéis ver la mente juega un papel determinante a nivel competitivo. Conseguir que esta facilite nuestros objetivos en lugar de dificultarlos puede conferirnos una gran ventaja frente a nuestros rivales.

Autor: Ivan Alonso Molero

Bibliografía

  1. García F E. El papel de las emociones en el deporte. 1. ed. Lima: Universidad

de San Martín de Porres, 1997: 48

  1. Chernikova O A. Psicología de la competencia deportiva. En: Krivenko M, ed.

Psicología. La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1988: 443 – 461.

  1. Cevelló E, Escartí A, Balagué G. Relaciones entre la orientación de meta

disposicional y la satisfacción con los resultados deportivos, las creencias sobre la

causa de éxito en deporte y la diversión con la práctica deportiva. Revista de

Psicología del Deporte 1999; 8 (1): 7 – 19.

  1. Castellanos R. Halterofilia: intervención psicológica en situación de competencia. Un esquema referencial. Revista Digital – Buenos Aires – Año 8 – N° 45 – Febrero de 2002.
  2. Olmedilla, A., Ortega, E., de los Fayos, E. G., Abenza, L., Blas, A., & Laguna, M. (2015). Revista Latinoamericana de Psicología.Revista Latinoamericana de Psicología, 47.
  3. Vega, R. D. L., Galán, Á., Ruiz, R., & Tejero, C. M. (2013). Estado de ánimo precompetitivo y rendimiento percibido en Boccia Paralímpica.Revista de psicología del deporte.

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